domingo, noviembre 30, 2003
Manifiesto de Contraataque
Todos los días amanecemos con las nuevas; la diversidad de las noticias es inmensa, con un denominador común: pesimismo. Claramente, surge una reflexión instantánea en este desayuno: es el hecho de sobrevivir, no resulta posible torcer esta situacion, como individuos de una sociedad abatida, no somos mas que piezas de un rompecabezas incompleto, incapaz de generar nada mas allá de aguantar los avatares del día que nos toca. No hay mañana, no hay futuro, porque simplemente el presente no tiene sentido.
Soy exagerado? Claro, o acaso los argentinos no somos exagerados en como hacemos nuestras cosas, tanto positivas como negativas. Esta idea creo yo, es la razón de un problema que siento que nos ahoga.
Primero que las nuevas generaciones, digamos de entre 21-31 años tenemos un discurso claramente pesimista. La clave de esto para mí se trata de algo muy arraigado: nuestro discurso actual no nos pertenece. Con respecto a esto me refiero que este discurso lo incorporamos pre-fabricado, a partir de generaciones precedentes. Es increíble como desde hace hace años se nos escucha hablar con una pseudo-experiencia! acerca de las caracteristicas que definen nuestra situacion actual, ya sea a nivel individual. De pésima forma extrapoladas a la sociedad toda, sin fundamentos o datos claros al respecto.
Como primer aspecto, tenemos que construir nuestra propia identidad; realizar una fuerte autocrítica de nuestra actitud y comenzar a considerar cuales son las verdaderas variables de la realidad.
Todos los días amanecemos con las nuevas; la diversidad de las noticias es inmensa, con un denominador común: pesimismo. Claramente, surge una reflexión instantánea en este desayuno: es el hecho de sobrevivir, no resulta posible torcer esta situacion, como individuos de una sociedad abatida, no somos mas que piezas de un rompecabezas incompleto, incapaz de generar nada mas allá de aguantar los avatares del día que nos toca. No hay mañana, no hay futuro, porque simplemente el presente no tiene sentido.
Soy exagerado? Claro, o acaso los argentinos no somos exagerados en como hacemos nuestras cosas, tanto positivas como negativas. Esta idea creo yo, es la razón de un problema que siento que nos ahoga.
Primero que las nuevas generaciones, digamos de entre 21-31 años tenemos un discurso claramente pesimista. La clave de esto para mí se trata de algo muy arraigado: nuestro discurso actual no nos pertenece. Con respecto a esto me refiero que este discurso lo incorporamos pre-fabricado, a partir de generaciones precedentes. Es increíble como desde hace hace años se nos escucha hablar con una pseudo-experiencia! acerca de las caracteristicas que definen nuestra situacion actual, ya sea a nivel individual. De pésima forma extrapoladas a la sociedad toda, sin fundamentos o datos claros al respecto.
Como primer aspecto, tenemos que construir nuestra propia identidad; realizar una fuerte autocrítica de nuestra actitud y comenzar a considerar cuales son las verdaderas variables de la realidad.